Bueno. Pensó ella. Miro hacia la pared blanca e intento dejar de pensar en él. Se concentró y aun así no lo lograba. Admitió que con el simple hecho de luchar por sacarlo
de su mente, lo mantenía ahí, presente, todo el tiempo.
Se rindió y prometió esperar, tal vez la espera traiga un buen resultado, volvió a suponer

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